¿Cree que el Compliance es caro? Piense en qué tan alto puede ser el costo de incumplir
Hablar del Compliance no debería reducirse a pensar en cuánto me va a costar, si no en qué riesgos me ayuda a anticipar, qué errores me permite evitar o cuál es el verdadero aporte. El gran error de muchas empresas es ver el cumplimiento normativo como un gasto innecesario. Pocas se detienen a calcular el verdadero costo de incumplir. ¿Piensa que cumplir con la normativa es un gasto excesivo? Tal vez la pregunta correcta o la que debería plantearse es, ¿Cuánto le puede costar realmente no cumplir con la norma?
Pregúntese: ¿Resulta más costoso implementar un sistema de prevención de Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo o enfrentar las sanciones por ignorar la norma? Aunque la respuesta parece evidente, vale la pena detenerse en los hechos. La Superintendencia de Sociedades puede imponer multas de hasta 200 salarios mínimos legales mensuales vigentes (SMMLV) equivalentes a $350.181.000 COP. Por otro lado, la Superintendencia de Transporte sanciona con multas entre 1 y 2.000 SMMLV, mientras que la de Vigilancia y Seguridad Privada puede suspender licencias, imponer multas hasta por 100 SMMLV o, en casos graves, cancelar la licencia de funcionamiento. Estas sanciones no solo recaen en la empresa, sino que también puede afectar a su Oficial de Cumplimiento, administradores o revisor fiscal. ¿Podría una organización soportar semejante golpe financiero sin comprometer su estabilidad?
En Colombia, la Superintendencia de Sociedades ha impuesto más de veinte sanciones a empresas por fallas en programas de cumplimiento, multas que superan los 4.000 millones de pesos. Además, la entidad ha intensificado las visitas presenciales para verificar que las compañías estén alineadas con la normativa. ¿Arriesgarse a ignorar estas obligaciones vale la pena? Y es que el incumplimiento de los sistemas SARLAFT, SAGRILAFT y PTEE en Colombia ya no es un tema menor. Las autoridades imponen sanciones económicas, administrativas y legales cada vez más severas, dirigidas a empresas que no adoptan los controles necesarios para prevenir el Lavado de Activos y la Financiación del Terrorismo.
El Compliance no esta ahí como un obstáculo o como una “piedra en el zapato” El Compliance está para proteger a las empresas, blindarlas de las vulnerabilidades a las que están expuestas, de los riesgos que conlleva no adoptar los sistemas de prevención del Lavado de Activos y la Financiación del terrorismo. Entonces, ¿Por qué verlo como un gasto o como algo “caro” cuando lo que está generando es un apoyo para garantizar la sostenibilidad y seguridad de la organización?
¿Puede una empresa mantenerse en “pie” después de pagar una multa millonaria?
La realidad es que el golpe puede ser muy duro. Una sanción no solo afecta las finanzas de la compañía, también puede desencadenar procesos de insolvencia o llevar a la liquidación. La Superintendencia de Sociedades tiene la facultad de destituir administradores, restringirles ejercer cargos similares y, en casos graves, intervenir o cerrar la empresa.
Las razones más frecuentes para llegar a este punto son simples: no contar con un Oficial de Cumplimiento, carecer de manuales adecuados o no implementar los sistemas exigidos por la norma. Y cuando la sanción llega, las excusas no sirven: ni el “no sabía”, ni el “siempre se hizo así”, ni el “nadie me dijo”. La norma es clara y obliga a todos por igual.
Ignorar estas obligaciones no solo expone a la organización a multas millonarias, también compromete su estabilidad, su reputación y la confianza de clientes y aliados. Al final, el costo de incumplir siempre será más alto que el esfuerzo de prevenir.
Es mejor no averiguar qué pasa si se incumple la norma, sino cumplirla desde el inicio. Además, las empresas obligadas no están solas: en este proceso aparece RISKS INTERNATIONAL, que acompaña la implementación de los programas de cumplimiento exigidos por los entes reguladores de cada sector, ofreciendo apoyo especializado para blindar a las organizaciones frente a riesgos y sanciones.
El daño reputacional puede pesar más que la misma multa
Una multa se puede pagar; sí, puede quedar el vacío financiero y con el tiempo quizá se supere. ¿Pero la reputación? Aparecer en una “lista restrictiva” o en titulares de prensa por Lavado de Activos es un golpe mucho más difícil de superar que cualquier sanción económica.
Cuando la imagen de una empresa se ve comprometida, no basta con saldar las deudas. La pérdida de credibilidad va a afectar directamente las relaciones con clientes, proveedores, inversionistas y hasta con las autoridades. Reconstruir esa confianza puede tomar años, y en algunos casos puede que no se logre del todo.
Puede parecer costoso, pero el No Compliance siempre será mucho más caro. La mejor opción siempre será dejar atrás las excusas y empezar a implementar estos sistemas de prevención sin trabas, sin rodeos y con la convicción de que son la mejor herramienta para proteger la estabilidad, la reputación y el futuro de las empresas. El Compliance no se nota cuando funciona, se nota cuando ya no hay excusas.
No espere a que una sanción golpee la estabilidad de su empresa. De el paso hoy y fortalezca su sistema de cumplimiento con el respaldo de RISKS INTERNATIONAL. Estamos para ayudarle a blindar su organización, apoyar con el crecimiento seguro y convertir el Compliance en una ventaja competitiva.
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Por: Luisa Caicedo
Fuentes:
https://www.supersociedades.gov.co/web/asuntos-economicos-societarios/resoluciones-sagrilaft-ptee

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